“Al servicio de las inquietudes y necesidades sociales y culturales de los ciudadanos”. Así de claro y solícito es el emblema que muestra externa e internamente CaixaForum Madrid, un nuevo centro de puertas abiertas (su entrada es gratuita) que divulga esta filosofía a todos los que quieran adentrarse en este edificio singular y renovado con las últimas tecnologías de la Fundación La Caixa y su Obra social.
Desde su privilegiado enclave en el madrileño Paseo del Prado, en el denominado triángulo del arte y la cultura internacional que componen el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornesmisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, su diseño singular en voladizo, como si el edificio estuviera suspendido en el aire, y su llamativa fachada anaranjada llaman la atención de los miles de turistas y ciudadanos que transitan por esta impresionante zona dedicada al arte y conocida como “la milla museística”.
CaixaForum Madrid responde a un nuevo concepto de centro sociocultural del siglo XXI que integra de forma natural el arte con modernas infraestructuras arquitectónicas, audiovisuales, de telecomunicaciones, de iluminación y de climatización que se adecuan también al interés de Instalación Profesional por recorrer sus instalaciones.
Nuevo concepto
Como plataforma de divulgación que potencia el valor de la cultura para la integración social, razón de ser de este centro, CaixaForum Madrid proporciona a todos los públicos exposiciones de arte, conciertos, ciclos de literatura y poesía, cine, talleres educativos y familiares, jornadas sociales y debates de actualidad, entre otras variadas e innovadoras actividades.
En la puesta en marcha de este nuevo concepto de centro social y cultural, IP recorre las instalaciones de CaixaForum Madrid cuando se expone, por primera vez en España, las obras de la Galería de los Uffizi, pertenecientes a los fondos pertenecientes a esta institución artística de la ciudad italiana de Florencia, que sólo se exhiben en ocasiones excepcionales.
La reconversión en lo que este centro es actualmente se inicia en el año 2001, cuando La Caixa adquiere a la Fundación INCE la antigua y emblemática Central Eléctrica del Mediodía, uno de los escasos referentes de la arquitectura industrial de 1899 ubicado en el casco histórico de la capital, cuyos 1.934 m2. estaban en ruinas. Un complejo y ambicioso proyecto arquitectónico realizado por los suizos Herzog & De Meuron (premio Pritzker de arquitectura en 2001), ha permitido quintuplicar la superficie de este solar (hasta los actuales 10.000 m2.), incorporando este espacio a la ciudad con un singular centro sociocultural y con una nueva plaza pública para los ciudadanos.
Dentro de este proyecto destaca la laboriosa restauración de la fachada de ladrillo de la antigua central eléctrica, ya que 40.000 de los 115.000 ladrillos que la componían han sido restituidos de manera artesanal, uno de los objetivos de los arquitectos para que CaixaForum Madrid conservara la carcasa central original edificio histórico, tal y como la concibieron en 1899 el arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz y el ingeniero José Mª Fernández, con las mínimas modificaciones.
Tradición y modernidad
“El hecho de no poder partir de cero y tener que respetar la envolvente de ladrillo, protegida como patrimonio y reminiscente de la temprana era industrial de Madrid, no ha sido un hándicap, sino que nos ha obligado a buscar soluciones singulares para proyectar así un edificio único y singular”. Las palabras de los artífices de la transformación de la Central Eléctrica del Mediodía en CaixaForum Madrid responden al objetivo de rehabilitar y ampliar respetando la tradición y en convergencia con los últimos avances arquitectónicos y tecnológicos; un proyecto que ha costado casi cuatro años de trabajo, tras un retraso en las obras de casi dos.
Para lograrlo, Herzog & De Meuron marcaron cuatro principios básicos en la ejecución de su proyecto: restaurar la envolvente de ladrillo de forma artesanal, eliminar el zócalo perimetral de piedra de la fábrica, abrir una nueva plaza pública con entrada por el paseo del Prado y añadir volumetría, excavando el subsuelo de toda la plaza pública. Su resultado es, como algunos expertos han calificado, un “edificio-escultura” que, al apoyarse sobre tres únicos pilares, “parece levitar, quedar suspendido en el aire, sobre la creación de una nueva plaza de geometría irregular”. Tradición en la restauración artesanal como hace un centenar de años de los ladrillos que conforman las cuatro fachadas e innovación con la carcasa de chapa de fundición que las envuelve y realza.
El edificio en voladizo se remarca con la carcasa de acero perforado y oxidado (chapa de fundición o galvanizada, tratada con una composición química para protegerla tanto de la contaminación como para evitar la absorción de agua y evitar la oxidación interna), compuesta por 4.500 planchas semejando celosías para el paso de luz natural, que contrastan con los 115.000 ladrillos que componen la fachada restaurada, y que finaliza en formas irregulares a la altura de los tejados colindantes. Esta compleja reconversión es hoy una referencia arquitectónica para la ciudad.
La nueva sede social y cultural de la Obra Social La Caixa en Madrid se distribuye en siete niveles: dos de ellos bajo rasante, una planta baja que da continuidad a la plaza, y cuatro superiores. Ya desde la plaza pública, creada como prolongación del centro, la diversidad, singularidad y variedad de materiales y formas llama la atención del visitante. El acceso al interior del edificio se realiza a través de una escalera de sinuoso diseño, realizada con piezas trianguladas de acero inoxidable, que desemboca en un amplio vestíbulo o plaza de paredes de hormigón y suelo también de acero inoxidable, donde se encuentra la recepción, el centro de control, una tienda-librería, así como una moderna zona de descanso, decorada con sillones y pufs de color azul, en el que se abre el único ventanal diáfano de la fachada con vistas al madrileño Paseo del Prado. La iluminación de este espacio llama también la atención por los diseños geométricos triangulares realizados con tubos suspendidos del tipo “cátodo frío” de color azul, que se acompañan con carriles de tres circuitos adosados al techo, a razón de uno entre cada uno de los vanos entre las vigas vistas.
El equipamiento de este espacio se completa tecnológicamente con cuatro grandes pantallas de plasma (60”) de la firma Panasonic, que muestran continuamente información de interés para el visitante; ya sea de las propuestas socioculturales del propio CaixaForum Madrid o de las acciones que se realizan en la Obra Social La Caixa y en otros centros. En el acceso que lleva hacia los ascensores, el diseño arquitectónico, las formas y los materiales vuelven a sorprender al visitante, que se topa con una ceremonial escalera de color blanco y en forma de espiral que recorre de principio a fin todos los niveles del edificio, creando al asomarse un efecto de vértigo por la sensación de no tener fin.
Auditorio polivalente
En la Visita guiada de IP por las instalaciones de CaixaForum Madrid nos acompaña Alvaro García, responsable del proyecto del equipo de arquitectura local Mateu i Bausells, encargada de la dirección facultativa de la obra por De Meuron . La primera parada se realiza en los niveles bajo rasante del edificio, donde se ubican un enorme foyer en dos niveles y el auditorio, revestidos en paredes techos y puertas por una malla metálica deformada por presión tipo deployé de color cobre, que dibuja una estructura ondeante y llena de movimiento, contrastando con el suelo entarimado de madera de roble americano. “Esta zona cuenta con tres núcleos estructurales: uno donde se ubica el foyer público, que es de circulación de personas; otro que alberga toda la parte mecánica, sala técnica y el patinillo de distribución del aire, y un tercero con otra sala técnica, el montacargas, y los cuartos de maquinaria de las fuentes de la plaza”, explica García.
El acceso al auditorio pasa por un enorme foyer que sigue también un trazado irregular y que en su nivel superior cuenta con dos sencillas salas multiuso en las que se realizan conferencias, talleres, cursillos, etc. El propio foyer es también un espacio polivalente que se utiliza, en su nivel inferior, en función de la temática cultural que se realice, ya sea para proyectar en las paredes la obra del escritor catalán Josep Pla, escuchar música o una exposición itinerante. Una puerta de doble hoja de malla deployé da acceso al auditorio, con capacidad para 311 butacas.
Con un uso también polivalente, el auditorio es el espacio escénico principal de CaixaForum Madrid, ya que en el mismo se realizan todo tipo de representaciones culturales, desde conciertos, conferencias y congresos, proyección de películas, hasta teatro. Dispone de un escenario abierto (sin bocas o patas), con paredes cubiertas con malla deployé (acústicamente transparente) detrás de la cual se ocultan las cortinas acústicas motorizadas, “que tienen un alto coeficiente de absorción y se ubican en los laterales, de manera que podemos variar la acústica de la sala en remoto desde la cabina de control en función de la representación, sin tener que modificar el aspecto de la misma. El escenario lleva cuatro barras de focos que se pliegan, con iluminación autorregulable en todo el auditorio”, matiza Alvaro García. El acondicionamiento acústico y el diseño del equipamiento de audio y transporte y control de señal de este espacio, así como de las dos salas polivalentes, es obra de la empresa Audioscan, mientras que la ingeniería e integración audiovisual de las infraestructuras audiovisuales la ha realizado BGL Ingeniería Audiovisual.
A este respecto, el equipamiento de audio se compone de microfonía fija e inalámbrica de distintas firmas (Shure, AKG y Sennheiser), sistema de PA estéreo mediante recintos autoamplificados Meyer Sound UPA-1P y UPA-2P en configuración de cluster y refuerzo de subgraves con recintos autoamplificados Meyer Sound USW-1P (uno por lado). Además de posición para retornos de prensa mediante distribuidores de audio, la posición de FOH en sala se realiza con una mesa de mezclas analógica de 40 canales Midas Verona, y rack de procesadores con puertas de ruido y multiefectos, compresores, etc. de distintas marcas, como Yamaha SPX2000, TC Electronics M2000, dbx 1074, Lexicon PCM81, etc. La cabina de control cuenta con fuentes de audio profesionales Tascam y mesa de mezclas digital Yamaha DM1000, con tarjeta de ampliación de entradas y salidas analógicas.
Para la realización de proyecciones de cine o vídeo en formato Dolby Digital se dispone de un sistema de monitorización de escenario, con recintos acústicos y amplificación Nexo. La decodificación se realiza con Dolby CP650SR, amplificación Crown de la familia CTs y altavoces de pantalla, dos subgraves y dos surround (dos canales con cinco cajas cada uno) de la firma JBL. El equipamiento de conferencias e interpretación simultánea se basa en un sistema Bosch DCN con unidad de procesado digital y de distribución de audio digital (prensa, presidencia y delegados) con selección de canal de interpretación. Las dos cabinas para traducción simultánea disponen de pupitre digital, con transmisión por infrarrojos mediante radiadores de alta potencia ubicados por encima de la corbata de escenario. De esta manera, sólo es necesario añadir los receptores cuando son necesarios para la traducción simultánea, ya que las infraestructuras y los equipos están instalados de forma permanente.
La captación de imagen se realiza con tres cámaras multipropósito, en concreto con modelos AW-E350E de Panasonic (fuentes de vídeo en formato VHS, DVD, Betacam digital, DVCAM), que se gestionan en remoto (al igual que el audio) desde la cabina de control mediante una unidad de gestión Crestron AV2, equipada con tarjetas de expansión RS232/RS422, y pantalla táctil de 12” del mismo fabricante. La monitorización de señales de vídeo se realiza con sistemas de Albiral (de simple o múltiple monitor) integrados en el mobiliario o instalados en rack. La electrónica de procesado y direccionamiento de vídeo se realiza mediante matrices y procesadores Extron. El auditorio dispone de un triple sistema de proyección de la firma Barco: uno central con servidor integrado (modelo Icon H600) y dos proyectores laterales (IQ-R500), sobre pantalla de proyección eléctrica enrollable de 10x4 m, y de un sistema de videoconferencia Polycom VSX 8000.
Al igual que en las salas multiusos y el foyer, el alumbrado general del auditorio se ha resuelto con la instalación de luminarias empotradas y regulables, equipadas con una lámpara halógena de 100 W; aunque este espacio se complementa con balizas de escalón, también regulables.
Protección y supervisión
La gestión y supervisión de los sistemas de seguridad (control de acceso, intrusión y CCTV) de CaixaForum se basan en el software Centinela de Simave Seguridad, compañía responsable de la instalación y equipamiento de los sistemas de protección y supervisión del edificio. Esta aplicación gestiona el bus de control de accesos al centro, de la firma Dorlet, que se compone de 26 UCAS inteligentes que realizan la gestión de los 46 lectores de proximidad de tarjeta de identificación de las puertas del edificio para el personal autorizado, así como de los interfonos de Óptimus.
El proyecto de seguridad de Simave abarca también la gestión de alarmas y control de intrusión mediante detectores infrarrojos, barreras y contactos magnéticos, conectados al sistema y supervisados por 27 nodos inteligentes de Centinela distribuidos por todo el edificio. En este sentido, la compañía ha instalado un sistema de CCTV, compuesto por cámaras de videovigilancia de Samsung en el interior y domos móviles con conmutación día/noche (principalmente ubicados en las puertas abatibles de entrada al centro e integrados en la marquesina de acero de la plaza cubierta), de manera que las imágenes captadas se graban en dos videograbadores y matriz Geutebruk, y se visualizan en tres pantallas de 42” que pueden gestionarse mediante generadores de cuadrante de Bosch.
En el CPD del centro se ubican también los sistemas de alimentación interrumpida (SAI) en configuración trifásica. Con una potencia de 10 KVA uno de los SAI se encarga de dar servicio tanto a los sistemas de seguridad (CCTV, control de acceso, megafonía, …); otro de 15 KVA respalda el servicio de puestos de trabajo de las oficinas y un tercero con una potencia de 7,5 KVA responde de los sistemas de voz y datos de los rack centrales de 3Com, del sistema de telecomunicaciones de Motorola y Televés.
En cuanto a los mensajes de emergencia en caso de incidentes, “se emiten a través de los tres pupitres microfónicos instalados para este fin en el edificio (en la recepción, en el rack y en la sala de seguridad) con prioridad sobre los demas –explica Alvaro García-, cuya señal de salida se realiza por la matriz y el procesador de audio hasta llegar a los difusores distribuidos por todo el centro, que cuentan con un transformador de impedancias para reproducir de forma nítida la señal. Sólo el auditorio, por sus propias características, dispone de un equipo autónomo de audiovisuales y un cierre de relé para cuando se quiera dar un mensaje específico a este espacio”.
Instalaciones electromecánicas
El diseño y la dirección del proyecto para las instalaciones electromecánicas de CaixaForum Madrid son obra de Rafael Úrculo Ingenieros Consultadas, para lo que han contado en su ejecución con las empresas Axima, en cuanto a las instalaciones mecánicas se refiere, y Oniwatt, para las infraestructuras eléctricas. Dadas las peculiaridades del diseño del edificio y del contenido del mismo, la instalación de climatización “se ha visto condicionada por las altas ocupaciones que puede presentar el edificio, las cuales exigen mover importantes volúmenes de aire, las rigurosas exigencias de control de temperatura y humedad de las salas de exposiciones y almacén de arte y la dificultad de implantar salas técnicas y patinillos para tratamiento de las diferentes zonas”, explican desde la ingeniería R. Úrculo.
En este sentido, las salas técnicas en las que se ubican los equipos de climatización se distribuyen en dos zonas concretas. En la tercera planta del edificio, diseñada en tres niveles separados entre sí mediante trames, están los equipos de producción de frío/calor. La sala de calderas con sus bombas asociadas, así como tres climatizadores para las salas de la primera, segunda y tercera planta se encuentran en el nivel inferior. El siguiente, o nivel intermedio, ubica tres climatizadores más para las necesidades de la cuarta planta, dejando el nivel superior y más alto del edificio a dos unidades enfriadoras. La segunda gran sala técnica se encuentra en el segundo sótano y en la misma se ubican las unidades de tratamiento para las dos plantas de sótano, así como las centrales de agua para protección contra incendios.
La producción de calor de CaixaForum Madrid se realiza mediante dos calderas de gas (una de condensación y otra de baja temperatura) de la firma Wiessmann. El tratamiento ambiental de las salas de exposiciones es de suelo radiante frío/calor, y climatizador de aire exterior con elevados grados de filtración de aire y control de humedad. El auditorio cuenta con una solución todo aire, con difusores especiales de suelo situados bajo cada una de las butacas.
También en el sótano se ubica el sistema de protección contra incendios, consistente en un sistema de detección analógico del fabricante Honeywell (central y sensores), sistemas de detección por aspiración en las salas de exposición y en las salas con techo tipo malla y cuartos de seguridad, y distribución de rociadores por todo el edificio, excepto donde se muestran o guardan las obras de arte.
Soluciones de alumbrado
Uno de los aspectos más destacados de la instalación eléctrica del edificio -que se basa en dos unidades transformadoras de 1.000 KVA situadas en el centro de transformación del primer sótano, así como en un grupo electrógeno de 400 KVA como fuente de energía alternativa en caso de que falle la red exterior en el segundo nivel bajo rasante, es que toda la iluminación se gestiona mediante el sistema de control de luz de la firma Luxmate, que además de las funciones de encendido/apagado permite regular la luz de las salas de exposiciones y del auditorio, aunque estos últimos dispone de sistemas de carriles y proyectores de iluminación específicos.
En este sentido, la iluminación general de las salas de exposiciones se basa en líneas electrificadas que constan de un módulo de carril electrificado trifásico (uno de los circuitos regulado) de Lledó, en el que se disponen los proyectores iluminación cenital de la firma Erco en función del tipo de exposición que se realice, y otro módulo que aloja un fluorescente de 1,20 cm. regulable y con cristal de protección para la iluminación general de la sala. La iluminación en pasillos y escaleras se basa en downlights circulares con lámparas fluorescentes compactas, además del preceptivo alumbrado de emergencia y señalización.
Mención destacada merece la iluminación del restaurante-cafetería, situado en la cuarta planta del edificio, con un diseño de lámparas decorativas en forma de lágrimas del propio De Meuron que quedan suspendidas del techo. Así como la de la plaza exterior bajo el edificio, con luminarias empotradas en el suelo de hormigón de formas triangulares y grandes postes en el que se ubican proyectores con lámparas de halogenuros metálicos.
Toda esta infraestuctura se ha integrado en un sistema de control de alumbrado basado en un bus de campo, al que se conectan vía TCP/IP todos los módulos de la instalación, y en un sensor general situado en la parte más elevada del edificio (compuesto por ocho células fotoeléctricas y un sensor de infrarrojos). Este sensor recoge permanentemente los datos de iluminación del centro, así como el estado general de la luz natural a través del sensor de infrarrojos, y los envía para su posterior procesamiento y ajustes lumínicos en función de la luz natural, horarios, etc. Para facilitar la conexión de los módulos, evitar cortocircuitos o la falta de alimentación eléctrica en alguna zona del edificio, el sistema esta segmentado y ofrece también la posibilidad de crear o modificar escenas en los distintos espacios, que se graban en las memorias Eprom de cada módulo (hasta un máximo de veinte cada uno). Los fluorescentes se controlan a través del sistema de comunicación DSI, mientras que para las lámparas halógenas distribuidas en las salas multiusos, el foyer y el auditorio se dispone de dimmer externos con regulación analógica sobre la tensión.
Redes y comunicaciones
El sistema de voz y datos del edificio se basa en cableado estructurado CAT.6 o superior (latiguillos RJ45), para soportar transmisiones de datos de hasta 100 MHz, con cableado de fibra óptica en recorridos verticales y de par trenzado en recorridos horizontales entre racks, distribuidores y tomas de usuario; mientras que la distribución de voz se basa en paneles de conexión con latiguillos tipo patchcords. El diseño de la instalación, realizado por la compañía Onywatt, “permite el intercambio entre las tomas de voz y datos para su uso indistinto según las diferentes necesidades. También se ha utilizado la red local LAN para la integración de los diferentes sistemas de control del edificio, evitando de esta forma la creación de una segunda red local”, puntualiza el responsable de Mateu i Bausells.
La arquitectura del sistema de control se basa en una red Ethernet, común a la de voz/datos general del edificio, a la cual se conectan los diferentes subsistemas (control de iluminación, detección de incendios e instalaciones electromecánicas) que se administra desde un servidor EBI, al que se conecta el puesto de operador que se ubica en el puesto de control del sótano 1.
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